¿Cómo sería la sala de reuniones ideal?

A la hora de planificar la distribución de espacios en una oficina, debemos reservar una atención especial a la sala de reuniones. El motivo es que es una de las zonas más sensibles del negocio, donde se suelen tomar las decisiones estratégicas, recibir a algunas visitas y también es el lugar donde muchas veces se reúne el equipo de trabajo. Es evidente que no todos los tipos de negocio necesitan una sala de reuniones, pero en aquellos casos en que sea necesario, queremos recordar la importancia del mobiliario, el equipamiento y la estética que va a dominar. Así pues, ¿cómo debe ser la sala de reuniones ideal?

 

Primero de todo, y si nos referimos al mobiliario, hablamos de tres elementos, dos de los cuales son absolutamente indispensables, y un tercero recomendable. La sala de reuniones la debe presidir una mesa, amplia y con capacidad suficiente para las personas habituales. La forma de la mesa vendrá definida por la misma forma de la sala, aunque lo más habitual es que sea una mesa rectangular con sillas alrededor. Precisamente, las sillas son el otro elemento indispensable, y a diferencia de las de oficina, en este caso no son para trabajar un gran número de horas, y por tanto pueden ser más ligeras y manejables. Como complemento opcional puede haber algún mueble o estantería, para colocar material o elementos necesarios para las reuniones.

 

El equipamiento es el segundo aspecto a tener en cuenta para nuestra sala de reuniones. Una buena conectividad y elementos para facilitar la proyección y la comunicación con el exterior nos facilitarán el trabajo. Pantalla, proyector, micrófonos y cámara y una buena conexión wifi. Todo esto no puede faltar. En otro orden está el equipamiento para mejorar la sensación de bienestar de las personas participantes, como dispensadores de agua, una cafetera o hasta una pequeña nevera.

 

Sea cual sea la forma de la sala, el mobiliario y el equipamiento que instalemos, el diseño de la sala de reuniones es básica para que transmita los objetivos y los valores que definen nuestro negocio. Los tonos de las paredes, la iluminación, la elección de cortinas y los acabados del mobiliario contribuirán a la satisfacción de las personas que nos visitarán  y también al bienestar de las personas de nuestro equipo de trabajo que la usarán.